Capítulo I: Los tres ojos

Este primer capítulo tenía que ser aquí, en la República Dominicana. No fue un viaje planeado al detalle, sino un encuentro casi fortuito que, gracias a mi increíble equipo y la presencia de mi hermana en la isla, se convirtió en algo profundamente energizante y transformador. Volver a esta tierra ha sido un déjà vu del alma que me ha obligado a un renacer creativo.

Hemos vivido una gran aventura, disfrutando cada paraje y discutiendo cada idea. El simple hecho de adentrarme en el territorio, con sus contrastes y su luz, me permitió una comunicación directa; aprendí a hablar fluidamente con los paisajes y, por ende, con mi pintura.

Ha sido increíble también reencontrarme con la esencia de aventuras pictóricas de hace más de quince años. Siento que en aquel entonces ya había capturado parte de esta esencia caribeña, pero ahora, con la madurez de los años, puedo abordar esos tonos y atmósferas con una profundidad mucho mayor.


Si hay algo que me ha cautivado, es el color y la luz, pero sobre todo, la energía que emana de ciertos lugares. Esta gran cueva es la segunda vez que la visito. La primera vez me pareció un lugar increíble, casi místico, pero en esta segunda ocasión le tomé sus latidos con mayor intensidad; me conecté con el sitio de una manera realmente inmersiva.

Creo que hay lugares muy especiales en el planeta, y este es uno de ellos. La naturaleza aquí habla por sí sola, y la cantidad de elementos yuxtapuestos son solo obra de una naturaleza divina. Definitivamente, es un templo de contemplación, rebosado de espiritualidad.

Las horas que pasamos acá fueron de completo respeto y aprendizaje, una alabanza a algo superior y una energía inexplicable. Es por ello que mi ofrenda es este cuadro, que espero transmita lo que realmente sentí y viví en el lugar, y te invite a experimentar esa misma conexión profunda.


Mi pintura siempre ha sido un espejo de mi vida interior, y me gusta perderme en el paisaje para encontrarme a mí mismo. Esta paleta caribeña ha ensanchado mi espectro cromático, inyectando una vida nueva a mis lienzos.


La serie «Capítulos» es una ofrenda a este viaje; es mi invitación para que te detengas, que mires sin prisa mi obra, y que sientas ese mismo eco de tranquilidad que yo encontré en estas tierras.


Henry Bellido

Los Tres Ojos, República Dominicana, 2025.