Henry Bellido


(Calzada Larga, Panamá, 1983).
Entre los paisajistas latinoamericanos, Bellido se destaca por su pulida producción visual, reconocible tanto por sus impactantes bodegones hiperrealistas, como por sus célebres vistas panorámicas de las selvas tropicales húmedas y otros accidentes geográficos de la región. Bellido descolló en la escena del arte desde temprana edad, iniciando con sus bodegones.


Luego de terminar el bachillerato en pintura en el antiguo Instituto Nacional de Cultura, Bellido viajó a España, donde tomó varios cursos en la Fundación Arauco dictados por su fundador y director, el pintor Guillermo Muñoz Vera. Desde 2001, Bellido ha participado en exhibiciones colectivas en América Latina y el exterior y fue galardonado con el Premio Roberto Lewis, uno de los reconocimientos nacionales más altos en el arte de la pintura.

En sus propias palabras, Bellido se refiere a su obra como un “desorden controlado” que surge de lo que originalmente son manchas.

Informalmente, una de sus primeras cartas de presentación para muchos admiradores fue una pareja de cuadros de gran formato. El pintor desarrolló una larga y entrañable amistad con el coleccionista, el arquitecto Marcelo Narbona (q.e.p.d.). Bellido comenta que sus largas conversaciones con Narbona lo llevaron a concebir los espacios de una composición pictórica de manera arquitectónica, distribuyendo los elementos en el campo visual de forma sobria y armoniosa, un elemento predominante en su obra que hace de cada cuadro una ventana hacia la paz que solo se experimenta cuando se está rodeado de naturaleza.

Dupla entre luces y follaje
Acrílico sobre lienzo, 59.7 x 50.1 cm, 2007.
Paisaje de elevación cromática
Acrílico sobre lienzo, 121.9 x 243.3 cm, 2015.

Para el buen observador, los bosques de Bellido no son creaciones genéricas, sino paisajes inmediatamente reconocibles y endémicos de la cuenca que alimenta la vía interoceánica. Se trata en términos biológicos de bosques secundarios, cuyo común denominador es el de haber sido generados por una perturbación, en este caso artificial, como consecuencia de la creación de un gran lago cuyo objetivo fue el de suministrar el recurso hídrico a la vía y a la población. Este proceso inundó valles y llanuras, convirtiendo cerros y colinas en islas, concentrando en ellas un abundante y complejo ecosistema de flora y fauna.

Residente de Calzada Larga, Bellido creció prácticamente rodeado de esa gran selva y pasó innumerables horas al aire libre, explorando y pescando con sus amigos mientras observaba y asimilaba los diferentes efectos de la luz a distintas horas del día en los eternos follajes de infinitas gradaciones de verdes de los islotes. Su memoria fotográfica esboza cada árbol de manera fidedigna. Sin embargo, por más realistas que parezcan, las creaciones de Bellido no dejan de ser producto de su ingenio, talento pictórico y habilidad compositiva. Durante su entrenamiento en España perfeccionó su técnica para crear la ilusión de profundidad de campo, la perspectiva atmosférica de sus paisajes y el realismo de los reflejos de los cuerpos de agua que ocupan el registro inferior de sus composiciones.

Cada lienzo es una síntesis que parte de muchas imágenes de las que almacena en su memoria. Sus composiciones van surgiendo de manera orgánica y automática. Los paisajes naturales de Bellido van cobrando vida como la vegetación que retrata. Conocedor de la teoría del color y la manera en que la retina del ojo percibe los colores, Bellido yuxtapone mínimos espacios cromáticos que el ojo del espectador fusiona al observar los cuadros desde la distancia.

Su pincel actúa con un impulso automático que surge del subconsciente, una manera de pintar que practicaban los artistas adeptos al Surrealismo. Del Surrealismo también incluye más adelante, globos aerostáticos y grandes dirigibles que llaman la atención del espectador con sus enormes pero silenciosas presencias flotando sobre los bosques.En sus propias palabras, Bellido se refiere a su obra como un “desorden controlado” que surge de lo que originalmente son manchas. Gracias a su acercamiento metódico y perfeccionista, el pintor va construyendo los volúmenes y la ilusión espacial de cercanía y profundidad de campo a través de suaves veladuras y minúsculas pinceladas que emulan los detallados follajes, yendo desde la penumbra hasta los puntuales destellos de blanco. Luego vuelve a adentrarse en los espacios profundos hasta crear un constante ir y venir en el ojo del espectador.

En sus naturalezas muertas y bodegones, Bellido toma como fuente de inspiración la pintura española del siglo de oro de dos de sus más renombrados pintores de este género, Francisco de Zurbarán y Juan Sánchez Cotán. Bellido, como los maestros españoles del siglo XVII, hace acercamientos detallados de frutas y verduras, cuyo realismo va más allá de la representación del objeto y entra en el plano de lo ideológico y, ocasionalmente, hasta místico.

Tanto en sus paisajes como en sus naturalezas muertas, Bellido concentra el contenido de su obra en territorios y frutos netamente neotropicales, y así reconocemos las llanuras, formaciones volcánicas y especies arbóreas que se yerguen entre el verdor de las selvas. Entre sus bodegones encontramos orquídeas y frutas de la tierra, todos enmarcados por fondos minimalistas que dan un sentido contemporáneo a las obras y donde el artista demuestra su dominio de la luz en la creación de volúmenes y la perspectiva.

En una interpretación más profunda del contenido de su obra, Bellido evoca un sentido de pertenencia e identidad regional a través de sus temas pictóricos. Los paisajes como símbolos de identidad nacional han sido un importante y recurrente tema en el Arte Latinoamericano a partir del siglo XIX. A partir de la independencia, muchos artistas se adentraron en sus territorios nacionales, ocasionalmente como parte de expediciones cuyo objetivo era el de conocer y documentar el territorio. Los paisajes de accidentes geográficos importantes no solo lograban este cometido, sino que provocaban sentimientos de orgullo e identidad nacional. Este importante nicho lo ocupa hoy Henry Bellido con maestría técnica, profundidad filosófica y sutileza en su representación visual de los campos y selvas de su país.

En una nueva etapa de su carrera, y continuando con su búsqueda por la identidad continental, el artista tiene en mente nuevos proyectos que expandirán su foco geográfico, incluyendo emblemáticos lugares latinoamericanos como la República Dominicana, con una serie próxima a estrenar titulada Capítulos. Bellido pasará a la Historia del Arte de la región por sus temas pictóricos pintados en armoniosas y balanceadas composiciones que elocuentemente exaltan nuestra tierra, su historia y lo que significa ser latinoamericano.

Orlando Hernández Ying Ph.D.
Lapis Curator of Art of the Americas at The New Orleans Museum of Art.

Estudios Realizados


1999-2001

Bachiller en arte diversificada (INAC)


2002-2004

Técnico en pintura Escuela nacional de arte plásticas (INAC)


2006-2007

Bachiller en arte diversificada (INAC)


Talleres


2001

Enseñanzas de las Artes Plásticas a nivel Superior en Panamá.


2007

Seminario Taller: Naturaleza y Espacio , Isla Contadora Panamá, Artistas latinoamericanos. Patrocinado por La Fundación Carolina y La Fundación José Félix Llopis de España.


Exposiciones Colectivas


2001

Exposición Pictórica Colectiva – Teatro Nacional


2002

Exposición Pictórica Colectiva – Escuela nacional de Arte Plásticas


2003

Exposición Jóvenes Talento – MIS Museu da Imagem e do som-Sao Paulo – SP- Brasil


Exposición Colectiva de Pintores Noveles – Caja de ahorro Panamá


2005

Exposición Pictórica Colectiva – Sala de la Escuela nacional de Arte plásticas


Arte Latinoamericano – Galería Habitante (Panamá)


2006

Exposición Colectivas – Galería Habitante (Panamá)


Exposición Colectivas – Galería Habitante (El Salvador)


A Tribute To My Roots – Prada Gallery (Washington, D.C.)


2007

Arte Latinoamericano – Galería Habitante (Panamá)


Reconocimientos y menciones


2001

Mención Honorífica (3° concurso de Pintura), “La Ciudad de Panamá la Vieja”


2001

Mención Honorífica (Concurso Pictórico nacional V Centenario) “La Fundación cultural de las Américas).


2001

Primer premio (Categoría General) (X Concurso de Afiches patria Mía)


2002

Mención Honorífica (Concurso Philips Art Expression) “Para Jóvenes talentos” 3° Lugar – categoría Arte Analógico


2002

Primer premio “Escultura”  (XXII Certamen Nacional de Arte del trabajador)


2002

Primer premio “Pintura” (XXII Certamen Nacional de Arte del trabajador)


2003

Primer Lugar  (Philip Art Expression) “Parea Jóvenes Talentos” Arte Analógico  (Panamá)


2003

Tercer Lugar  (Philip Art Expression) “Para Jóvenes talento. Arte Analógico”  (Sao Paulo – Brasil.)


2004

Primer Lugar  (XIII Concurso de Afiches Patria Mía) Categoría General


2009

Primer Lugar  (Concurso Nacional de Artes Visuales – Roberto Lewis) Obra titulada “RITOS DE LA INOCENCIA ” – ( INAC – Panamá)


Participaciones


2003-2007

Subasta Del Patronato De San Felipe


2003-2007

Rifa Anual Asociación Pro – Niñez Panameña


2008

Individual – Bodegones y Paisajes  (Galería Habitante)


2021

Exposición Colectiva “RED” – (Galería Habitante)


2021

Subastas Para distintas Fundaciones en Panamá